2. Martini Húmedo
Si quieres más vermut, entonces un Martini Húmedo es tu mejor opción. Esta variación ha pasado de moda, pero eso no significa que no debas probarla. Normalmente se usa una proporción de 3:1 de ginebra a vermut seco, lo que aumenta el dulzor floral.
3. Martini Inverso
Esta variante es lo opuesto al Martini Seco. En lugar de centrarse en la ginebra, el Martini Inverso (o Martini al Revés) invierte las proporciones de los ingredientes, utilizando más vermut seco. La guarnición (y si se agita o se remueve) queda a tu elección.
4. Martini Perfecto
Si pides un Martini Perfecto, es posible que te sirvan esta variante. En lugar de depender únicamente del vermut seco para aportar dulzor, utiliza una técnica llamada “”dividir el vermut””, combinando vermut dulce y seco en partes iguales. Algunas recetas también incluyen una cucharadita de licor de marrasquino para un sabor afrutado adicional.
5. Martini Dulce
Cambia de seco a dulce al pedir un Martini Dulce. Como su nombre indica, esta receta utiliza vermut dulce en lugar de seco, creando la variante más dulce de Martini que puedes conseguir sin añadir ingredientes adicionales.
6. Dirty Martini
El Martini Sucio es un clásico por derecho propio. La receta no cambia mucho, salvo la adición de salmuera de aceitunas y una aceituna como guarnición. Esto crea una bebida con un sabor intenso y muy poco dulce.
Si quieres potenciar aún más el sabor umami, un Filthy Martini podría ser el cóctel perfecto para ti. Se prepara igual que un Martini clásico. Sin embargo, una vez que hayas sacado las aceitunas del frasco, añade un chorrito de la salmuera a tu copa.